15/11/14
una noche
12/9/11
Donde
Quiero verte y no se si pueda tenerte
Puedo tenerte y no sé si quererte
Deseo quererte y no dejarte
Tal vez te deje y no quieras
Puede que me quieras o tal vez ni me extrañes
Seguramente no quieres verme ni buscarme aunque sepas donde estoy…
2/7/11
Borrador... xD
Tengo hambre, pero estoy lleno, mi estomago esta satisfecho
Tengo frió, aunque afuera la noche esta cálida, pero es una noche oscura.
Siempre suspiro y sigo adelante, la verdad no me importa mucho lo que sucede a mi alrededor, o tal vez me afecta tanto que reprimo mi angustia y finjo ser indiferente, a veces despertarse es tan difícil que la única forma de seguir caminando es no mirar para los lados, solo mirar para el frente.
A veces me pregunto que es lo que busco, o si por lo menos estoy en esa inquietante necesidad de saber donde estoy o para donde van las cosas, lo intuyo y tal vez eso sea suficiente.
No busco entender la vida, ni quiero ser nada que no pueda ser, ni siquiera se si quiero buscar algo parecido a la felicidad, ¿de que serviría? ¿acaso las cosas no terminan siempre mal?
¿que me puede ofrecer esta vida? algunos placeres, un poco de diversión, algo de cariño y afecto, ser feliz por algunos momentos, ser feliz mientras a mi alrededor la gente sufre y yo finjo no darme cuenta
Ser feliz por algunos momentos, pero después de eso no quedara nada, o tal ves si, recuerdos, buenos y malos, pero solo recuerdos.
Me gustan los amaneceres y los ocasos, me gusta sentir el viento en mi cara y observar un buen paisaje, me gusta una grata conversacion durante un viaje, estar cerca de todos los que quiero y sentirme en casa, no me gusta escribir, pero a veces escribo
nrg 2011 mt
8/7/10
no rima
Creo que tantas noches sin dormir bien me están haciendo mal
A veces me siento como un gato
Que mantiene su interés por un rato
Mientras juega presuntuoso con su presa
Y después se va tras una mesa
Mirando hacia ningún lugar
Tal vez buscando algo nuevo para jugar
Click, click, click… otra vez en el mismo lugar
No sé, el sentido quisiera encontrar
Pero simplemente no lo puedo hallar
Click, click, click… nuevamente aquí
Ya no quiero más café
En la botella hay una bebida azul
Es difícil vivir así
Quiero por mucho tiempo simplemente dormir y no soñar
Click, click, click… Click, click, click… Click, click, click…
Ya mis palabras se agotan
Mis manos no quieren más teclear
Aunque del sueño debo escapar
No encuentro ya nada más para rimar
26/5/10
gris
Le dije empleando un tono irónico
- celebra que ya me voy -
Ella me hizo caso, pero solo era por pagarme con la misma ironía.
-no te burles - dijo ella - para mi esto es serio -
-creo que para mi nunca lo fue, ya sabia lo que iba a pasar –dije con tono rencoroso- no se por que, pero ya me lo esperaba -
- ¿y desde cuando puedes ver el futuro? -
- no lo puedo ver, no creas, simplemente lo sabia, a veces los gestos dicen mas que las palabras -
-¿y que gestos te dieron a entender eso? -
- pues… tus palabras, nuestras conversaciones -
-al fin que, ¿palabras o gestos? -
- todo, tambien esto, como no me entiendes -
- ¿y acaso tu a mi si?- me dijo con un tono de voz serio
- ahora no, o talvez nunca, no se, creo que nunca nos entendimos – conteste algo confundido.
Tome mi botella de cerveza y bebí un poco, entendí que realmente no sabia lo que estaba pasando ni tenia argumentos para defenderme, casi tres meses saliendo y no sabia si teníamos una relación, a veces sentí que era mas la costumbre, la necesidad de estar acompañado.
- espera un momento, yo siempre fui sincero, intente todo para que esto funcionara -
- ¿esto? ¿esto qué? -
Dude nuevamente, intentando recomponer mis palabras sin saber que quería decir, nuevamente tome un trago de cerveza.
- esto, nosotros, nosotros juntos – dije casi con tono de plegaria
-¿nosotros?, no hay ningún nosotros, siempre fuiste tu, yo estaba hay cuando querías buscarme –
Entonces ella alzo su vaso y tomo un sorbo, puso el vaso nuevamente contra la mesa y con su mano lo apretó mientras su mirada se perdía por una ventana y daba un fuerte suspiro.
-¿recuerdas el fin de año que salimos a tomar un trago? tu estabas hermosa y yo disimule mi impresión, recuerdo todo, como nos reímos de todas las locuras de la gente - dije con tono nostálgico.
-si, fue un buen momento, ¿recuerdas los borrachos?, caminando abrazados y deseando feliz año aunque apenas eran las ocho de la noche? -
Una sensación confortable se hizo presente, aunque solo duro lo que dura un suspiro.
-¿por que no te quedaste esa noche?, varias veces te insistí- dijo ella con tono de curiosidad
- no se – respondí sin pensarlo
-tienes que saberlo - me dijo con tono de reclamo
- no se, simplemente sentí que debía irme, aunque me quería quedar -
- ¿y por que no lo hiciste? pregunto ella con tono de exasperación
No encontré respuesta, le pude haber dicho que no me sentia bien cuando encontraba cierta comodidad, que no estaba acostumbrado a tener a alguien tan cerca, que simplemente los dos buscábamos cosas distintas o que estaria dispuesto a hacer cualquier cosa para que ella estubiera a mi lado… pero simplemente no encontré que decir, en silencio tome nuevamente mi cerveza y bebí tres tragos, puse la botella en la mesa y comencé a darle vueltas.
Ella me miraba fijamente, aun esperando una respuesta, que yo le explicara algo, talvez que yo intentara recomponer las cosas, pero mi silencio se mantuvo.
1/4/10
Aquí...
Aun estas aquí, no se por cuanto tiempo mas, es una lastima que pronto vallas a partir; es una lastima que acá no encuentres lo que necesitas.
Cuando ya no estés, voy a estar triste, por algún tiempo no lo niego, luego la nostalgia me pondrá melancólico, extrañando lo vivido, añorando lo que pudo ser.
Cuando no estés, te voy a esperar, ¿por qué no?, el mundo sigue girando y cualquier cosa puede pasar…
4/11/09
un mal sueño
Sentí que algo pasaba, sentí una escencia extraña, una mirada fría, una risa sin ganas.
Me di cuenta que algo pasaba, que ya no era la misma, la oscuridad del bosque no ayudaba.
Su sombra era extraña, borrosa e iluminada, y cuando hablaba su voz triste se escuchaba.
Yo como siempre un tonto, con mi capacidad para arruinarlo todo, me canse del momento y dije que me marchaba.
Yo quede hay parado, mirándola con asombro, me parecía increíble, observarla mientras ella volaba.
1/9/09
La Estacion
Era una tarde fría, el silencio solo era interrumpido por el ruido de los trenes que llegaban y partían sin cuestionar el destino de sus pasajeros. La estación, a pesar de estar repleta de personas, parecía vacía, la esencia de los viajeros es efímera.
No importa quien llegaba y quien se marchaba, entre muros, ventanas y sombras el la vio a lo lejos, dudo un segundo pero la reconoció, ella como siempre parecía distraída, aunque sus ojos reflejaban cierta certeza.
Al estar mas cerca la llamo por su nombre, ella lo miro, dudo un segundo pero lo reconoció; de repente hay estaban, dos viajeros perdidos en el tiempo y en la distancia, con maletas llenas de ilusiones y en un bolsillo solo el tiquete de ida.
El saludo fue incomodo, no sabían si darse un abrazo o solo un apretón de manos, después de la duda un beso en la mejilla y un hola fueron suficientes.
Se interrumpieron sin saber que decir, la curiosidad se hizo presente, triunfos y derrotas surgieron en un breve resumen, innecesario pero obligatorio; después de un momento, con la confianza de siempre hablaron del presente y de sus planes, el de su miedo al futuro y ella de sus sueños y temores, como siempre ella susceptible y el inseguro.
Un suspiro rompió un breve silencio, quizás ninguno quería pero alguno debía tomar la iniciativa; la promesa de un próximo encuentro menos casual y un beso en la mejilla marcaron la despedida.
El se quedo nuevamente en silencio, ella estaba frente a el, callada, tan hermosa como el podía recordarla.
La miro por última vez, queriendo grabar en su memoria esa escena perfecta, con la ilusión de volverla a encontrar en algún sueño.
El silbato de un tren rompió nuevamente el silencio, el encogió los hombros, dio un suspiro y se fue, sin mirar atrás, intentando recordar el reflejo de una mirada perdida en algún espejo.
10/6/09
buscando y esperando
Un ruido de una llave buscando abrir una cerradura le hizo olvidar lo que estaba recordando, después de un par de intentos fallidos por traerlo nuevamente del subconsiente desistió y simplemente se incorporo a su rutina la cual había construido de forma involuntaria a través de un par de años de residir en el mismo lugar.
Un suspiro y la determinación de levantarse, sacudir las sabanas y después tender la cama, poner una jarra de café en la estufa, tomar la toalla que estaba extendida en el borde de la cama y meterse en el diminuto baño, lugar que fusionaba la ducha con el sanitario y el lavamanos en algo menos de un metro cuadrado.
La ducha siempre era un lugar reconfortante, el chorro de agua fría que salia por un tubo de pvc a esa hora de la madrugada servia de motivación para terminar de despertar. Al salir del baño envuelto en la toalla hasta la cintura, un café con una cucharada de azúcar y una galleta eran el único alimento que pedro ingeriría en las siguientes 6 horas.
Mientras se vestía, escucho una voz que sonaba con tono de apuro: -¡don Juaco déme un cigarro y me presta la candela!- seguido por el sonido de una moneda contra una vitrina, –¿otra vez cogido de la tarde?- pregunto la voz ronca y burlona de don juaco, el tendero, -si, pero es que no me queda tiempo para nada, anoche trabaje hasta las 10 en la fabrica, no alcance a coger el bus y me toco caminar hasta la autopista y llegue a la casa casi a las 12 y hoy cojo turno de 6 a 6 y si vuelvo a llegar tarde me plantan un memorando, chaito don juaco-, grito la voz que cada vez sonaba mas lejos.
Pedro creyo reconocer la voz del apurado, debía ser Marcos, su unico amigo, un hombre de unos 40 años, padre de 3 hijos que vivia en la misma cuadra, trabajaba en una fabrica de repuestos para autos en el oriente de la ciudad, a pesar de trabajar horas extras solo ganaba el minimo, algun dia cuando hizo el reclamo al supervisor este le contesto "-que habia mucha gente mas joven con ganas de trabajar por esa plata-", marcos sintio ganas de darle un golpe a su jefe, pero penso que tenia razon; unos dias despues, mientras jugaban un "chico" de billar, uno de los pocos placeres que se podian permitir, Marcos le conto lo sucedido a Pedro y le pregunto en tono retorico: ¿Quien contrataria a un hombre de 40 años que solo sabe trabajar la soldadura?, pedro se quedo callado pensando que el tenia 30 y solo sabia archivar.
Pedro vivia en la parte alta de un casa de dos pisos, en una habitación sencilla donde se ubicaba una cama, una mesa donde habia una estufa electrica y un baul que servia de armario, en una esquina el baño y en la otra una ventana que daba a la calle, el acceso era por medio de unas escaleras que seguian a un pasillo oscuro. En la parte baja de la casa habia una pequeña tienda, la tienda de don juaco, un viejo bonachon, de mejillas rojas.
El piso de la casa era de madera, por eso las conversaciones que se daban en la parte inferior se escuchaban con nitides. Durante el año que llevaba viviendo en ese lugar habia aprendido a reconocer ciertas voces, como la de doña olga que todos los dias pedia 4 arepas, una libra de panela y dos huevos o la de “el negro” un colegial que compraba leche y pan para el desayuno.
.................... en construccion... continuara... o talvez no
19/2/09
Andres Calamaro en Medellin
Calamaro en Colombia, verlo en vivo y en directo es algo para no olvidar, todavía me duele la garganta de gritar: ole.. ole.. ole.. ole.... andres... andres.....
Medellín se sobro, fui desde Manizales pero los paisas me hicieron sentir como en casa.... todavía me emociono recordando el momento en que se apagaron las luces de la macarena,,, una explosión de emoción, la ansiedad había llegado a su fin y de repente estaba hay... el Salmon cantando el Salmon, momento completamente surrealista..... Corear cada una de las canciones (aunque no todas, reconozco que no me sabia varias de las nuevas) fue un sueño hecho realidad, calamaro dueño del escenario, encantándonos con su voz, y la banda: “un killer stradivarius” www.calamaro.com, simplemente genial.
El tiempo paso sin compasión y algún tango se filtro, y tuyo siempre y gin tonic y a los ojos y carnaval de brasil y todavía una canción de amor y, 5 minutos mas y la espuma de las orillas y Elvis está vivo y quién asó la manteca y soy tuyo y el día de la mujer mundial y los aviones y jugar con fuego y los mareados y alta suciedad y estadio azteca y te quiero igual y loco y crímenes perfectos y me arde, y la flaca y como de la nada y de repente el inevitable momento de la despedida, nuevamente las luces se apagan pero no la ilusión;
La oscuridad es interrumpida por mas de 12.000 voces que iluminaron el ambiente con el frenético grito de ole… ole… ole…oleee… andrés… andres… y entre mas tiempo pasaba mas fuertes eran los coros de la gente, todos sabíamos que no se había acabado, todos mataríamos por 5 minutos mas….. y nuevamente y de repente el escenario se ilumino, la emoción al máximo y los gritos de la gente apenas dejaban escuchar la voz de quien todos queríamos oír….. queremos creer que el bonustrack fue por nosotros, pero definitivamente fue para nosotros…. y sin documentos y el canal 69 y por ultimo paloma , todos sabíamos que solo había un paracaídas…. nuevamente el momento del adiós, pero esta vez mas dulce, mas fraterno, una ovación interminable y la retribución desde la tarima con una dulce venia, tanto nosotros los asistentes, la banda y calamaro lo habíamos dado todo esa noche, la satisfacción reinaba en el ambiente… bueno, no todo es para siempre, solo el rock.
Saliendo de la macarena la gente extasiada continuo coreando algunas canciones que no llegaron esa noche, el canto espontáneo de mucho mejor, la parte de adelante y hasta el marinero y el capitán marcaron la despedida… noche de fantasía, noche de ensueño… noche para no olvidar, la promesa de volver, ¿why not? gracias Andres, gracias por todo, gracias por siempre.
http://www.youtube.com/view_play_list?p=A296416D561F522D
nrg 23/09/08
La carretera.....
A veces cuando viajo, me pierdo en la carretera, me camuflo en el cansancio, me escondo tras dos maletas, miro a los que se quedan y me imagino que seria si yo también lo hiciera.
A veces cuando viajo, no quiero parar nunca, me siento dueño del mundo, que no existen cadenas, que el camino es eterno, como la ansiedad que me lleva, ver que hay más allá, ser forastero y sin tierra, siempre guiado solo por la luna llena.
A veces cuando viajo, sigo la misma ruta, buscando donde nace el sol, y buscando donde se oculta.
A veces cuando viajo, me imagino que vas conmigo, que miras por la ventana, que te quedas callada y suspiras de ves en cuando, mientras yo en el pasillo intentando ver también por la ventana, pero mis ojos siempre se desvían, tu silencio los llama.
A veces cuando viajo, sueño con mil historias distintas, con lugares donde estuve y otros a los cuales no he ido, pero a los cuales quisiera ir contigo.
nrg2008
x2
si dia a dia solo pienso en estar cerca,
en recordar tu sonrisa perdida entre mil luces,
el viento jugando con tus cabellos,
como intentando sacar el sol de ellos.
No es extraño extrañarte,
Ya hasta parece divertido,
El pensar que te vas si nunca te has ido,
El pensar que te has ido si nunca te has quedado,
Si nunca has estado.
No es extraño extrañarte,
Si no quiero dejarte,
Si la luna llena no me permite mirarte,
Si las estrellas no me permiten olvidarte,
Si eres un fugaz recuerdo perdido entre mil otros.
No es extraño extrañarte
Y querer ver que hay tras la esquina,
Dejar atrás todo,
Dejar lo que no ha sido y dejar lo que fue,
Dificil no es,
Buscar que todo empiese de nuevo y buscar su final,
Siguiendo el sonido de tu voz tras la oscuridad.
No es extraño extrañarte,
Pero es doloroso extrañarte,
Sin tenerte,
Verte de repente ausente,
Perdida entre la gente,
Buscando ser valiente
O solo poco consecuente;
Una nueva luna siempre aparece,
Pero tu presencia se pierde nuevamente,
Tu aroma no puede sentirse cuando te veo partir,
Sin estar aquí, sin estar presente.
No es extraño extrañarte
Mientras la ilucion permanece.
nrg2004
x1
Hoy, después de haber intentado encontrarlo durante
mucho tiempo, Carlos, que era un tipo que había aprendido a sufrir, por fin
comprendió que no existía el amor.
Y es que las experiencias anteriores, que en total sumaban 14, no habían sido
suficientes para confirmar su sospecha; aun así, el comprender esta verdad no
dejo de ser doloroso para él.
Lo peor fue cuando dio la última mirada a Shara, talvez
con la ilusión de encontrar en sus ojos alguna respuesta, pero la desilusión como
se había vuelto costumbre, se hizo presente, ya ni la paciencia ni la
comprensión eran suficientes, lo peor fue que él creía que ella era la mujer de
sus sueños, con quien quería vivir su vida mientras se tuviera vida, pero al
parecer ella no quería lo mismo.
La espera había sido dura; el deseo de que posiblemente alguna vez el
sentimiento fuera correspondido le había sembrado la esperanza de, talvez día,
en algún lugar no muy lejano o en rincón más apartado del mundo, podría pasar
que ella no mirara sobre él, que no pensara en estar en otro lugar y con otras
personas cuando solo la presencia de Carlos le hacía compañía bajo el sol de la
tarde.
Un suspiro se escuchó en un corredor, el sonido de sus pasos estremeció las
paredes de un viejo edificio cuyo ascensor se había dañado y nunca había sido
reparado; Carlos llegaba a la puerta que daba a la calle mientras su mirada solo
generaba desconsuelo a los desprevenidos que cruzaba sobre la acera.
En su divagar, Carlos pensaba que la realidad
endurece las almas de los seres humanos, que la vida solo tiene sentido si se
lucha por alcanzar un propósito cualquiera que fuera, y que sería muy triste si
el ultimo día en este mundo, con el último aliento que se introdujera en los
pulmones, se diera la reflexión de que no se alcanzó el logro, peor aún, que se
había consumido la vida en la búsqueda del propósito equivocado, que si se
hubiera tenido más tiempo se abría escogido otro camino; pero el impiadoso paso
del tiempo marca que su ritmo inequívoco y cobra su tributo.
“El tiempo” exclamo Carlos mientras pasaba
bajo la sombra de un árbol frondoso y sentía el olor del césped recién cortado;
aquella reflexión que tal vez nunca habría tiempo suficiente retumbo en su cabeza,
talvez la búsqueda del amor era el único propósito real de la vida, esquiva
suma de emociones y sensaciones que dopan a quien se atreve a ir en su
encuentro.
Es así como ese agregado de situaciones, condición que
exige el máximo sacrificio para merecer la conquista, se convierte en un absurdo
viaje cuyo único propósito es someter o ser sometido, acumulación de momentos
que hacen vibrar el corazón, enrojecer mejillas y humedecer labios. ¿Acaso la búsqueda
de dicho intangible era la razón de existir en este espacio y tiempo?, de dar batalla
sin otorgar cuartel y que de manera inconsciente todos hemos emprendido y que
nos deja expuestos y vulnerables ante inminentes nuevas confrontaciones donde
no se diferencia de aliados u enemigos.
El amor - reflexiona Carlos mientras mira un rayo
de luz que entra por la ventana - ¿el amor es acaso un fragmento de felicidad
escueta que dura lo que permanece una flor radiante?, búsqueda de necesidad de
ser, estar, compartir, no sentirse solo, cruzadas contra un enemigo furtivo que
se muestra aliado pero que le da valor a la lucha y que recompensa o castiga
severamente a quienes se disponen a entregarse plenamente, a quienes están dispuestos
a sacrificarlo todo por gusto o por necesidad, campaña que por lo menos Carlos
ya no se sentía dispuesto a abordar.
Una escena irreal rebotaba en la mente de Carlos, no habían sido necesarias las
palabras, el solo lo supo. Atreverse nunca fue una opción, después de pensarlo
llego a la conclusión de que nada nunca debía ser forzado, que, si algún día el
amor empezaba a asomarse en el horizonte, simplemente sucedería, sin la
necesidad de exhibir de forma pavonéate artimañas y trucos de seducción, guion
que muchos tienen establecido como obra clásica, suma de métodos y artimañas que
su único objetivo es someter y consumir. Pero él, poco hábil en estos vejámenes
fue una vez más víctima de su imprecisión, ¿y como culparla a ella?
Lo que lo hacía sentir mal era que esta vez parecía diferente, aunque nada muy
distinto a los 13 intentos previos, a veces somos seres muy presumidos que
creemos que nuestra manera es la correcta, inconscientes de la diferencia y egoístas
en la búsqueda de nuestro placer.
La tarde comenzó a irse, y seguir adelante requería
mucho esfuerzo, más del que Carlos estaba dispuesto a seguir realizando. Lo
irónico del asunto era que en retrospectiva el responsable de dar el paso
adelante era él, ella solo estaba a la expectativa de sus movimientos; los
mensajes indirectos mostraban las puertas abiertas, las acciones las cerraban
con seguro.
El olor del humo que provenía de un gastado cigarrillo al cual se aferraba otro
transeúnte lo devolvió a la realidad, sus pasos resonaban en una calle fría, mientras
su andar en descoordinado reflejaba su inquietud. Su mirada se dirigía al piso
tratando de olvidar, enfocándose en algo, en encontrar un propósito por el cual
seguir, pero ya no podía ser hipócrita consigo mismo; solo el recuerdo de un suave
beso con sabor a anís pasaba por su cabeza, instantes que se mostraban en imágenes
y deseos que no se pueden describir pero que enaltecen el ser.
Las ganas de seguir adelante fueron expirando como el día.
¿Acaso era tan difícil ser feliz?, complejo entramado de situaciones que
dependen de sacrificios y concesiones… de pronto, se vio rodeado de mucha
gente.
Carlos se sintió tan insignificante que quiso gritar, sentir que solamente era
parte de algo, una pieza más de alguna cosa más grande, que sin importar el
camino que escogiera el destino seguía siendo incierto, que a pesar de estar
rodeado de gente, estaba solo.
Las puertas se empezaron a cerrar, la lluvia en la calle empezaba a mojar las
ilusiones, los pensamientos goteaban por la mejilla, evaporándose rápidamente,
el movimiento mecánico de las personas que se jactan de saber para donde van,
pero que parece que no supieran para dónde están hipnotiza la mirada de los
desprevenidos.
El campanario de una vieja iglesia indica que son
las 6, un nuevo suspiro estremece un solitario callejón, pareciera que los
caminos siempre tienen fin, por lo menos ese callejón si lo tenía. Al igual que
el día, la ilusión tal vez tenga otra oportunidad mañana, lo único que queda es
intentarlo, lo único que queda es intentar vivir.
nrg 2003